El País publica “La vida secreta de Fidel Castro”
El caudillo cubano lleva una vida familiar, dedicado a la lectura y a escribir sus ‘reflexiones’ – Las visitas de mandatarios y amigos extranjeros rompen su rutina
MAURICIO VICENT – La Habana
El 27 de julio de 2006 Fidel Castro fue operado de urgencia debido a una grave enfermedad intestinal. Hasta ese momento la vida íntima del líder comunista era un gran misterio, pero a partir de entonces su salud y su intimidad adquirieron el rango de “secreto de Estado”. Castro jamás volvió a aparecer en público y en febrero de 2008 renunció definitivamente a sus cargos de presidente del Estado y del Gobierno. “Hoy verdaderamente está fuera del poder, dedicado a las grandes estrategias y a los problemas mundiales”, asegura un hombre de su entorno. EL PAÍS revela detalles sobre cómo es la vida del ex mandatario, a qué se dedica en su retiro familiar y de qué forma participa en política tras salir del hospital hace aproximadamente un año.
En la jerga de la seguridad cubana, Punto Cero es el nombre para designar el lugar de residencia de Fidel Castro. En este complejo, situado en los terrenos del antiguo campo de golf Jaimanitas, hay una guarnición militar y hasta una pequeña granja de autoconsumo, además de la vivienda familiar de Castro y varias casas que ahora habitan algunos de sus hijos. Desde hace décadas Castro vive aquí con su mujer, la maestra Dalia Soto del Valle, con quien tiene cinco hijos (Antonio, Alejandro, Álex, Alexis y Ángel).
La casa de Castro es cómoda y funcional, pero no lujosa. Tiene dos plantas, cuatro cuartos, un salón luminoso y posee un agradable soportal que da a un amplio jardín donde hay una pequeña piscina, un estanque y un primitivo parque infantil. Hasta que Castro enfermó este lugar estuvo reservado exclusivamente a la familia, un concepto que más o menos incluye esposa, hijos, nueras, nietos, escoltas y poco más. Ni siquiera los sobrinos ni hermanos del Comandante eran visitas frecuentes de la casa, y menos aún los amigos extranjeros. Alguna la vez lo visitó aquí el mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, pero antes ni íntimos como Gabriel García Márquez tenían las puertas abiertas de Punto Cero. Todo empezó a cambiar después de la crisis de diverticulitis que sufrió el Comandante. Se sabe que debido a errores médicos iniciales y a complicaciones diversas Castro estuvo meses entre la vida y la muerte. “Tuvo que someterse a múltiples intervenciones quirúrgicas, y su proceso de recuperación fue traumático y muy lento”, cuenta un médico cubano. Diversas fuentes aseguran que Castro pasó alrededor de dos años hospitalizado, la mayor parte del tiempo en dependencias del Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ), un moderno y bien equipado hospital que queda muy cerca de Punto Cero.
Las instalaciones del CIMEQ fueron su hogar y centro de trabajo durante largo tiempo. Allí escribió su primer artículo de prensa, el 28 de marzo de 2007, sobre “la idea siniestra de convertir los alimentos en combustible”. Esa reflexión fue el comienzo de una larga saga de opiniones públicas -lleva escritas alrededor de 300- que constituyen el cordón umbilical que le unen hoy a su país y al mundo.
Durante meses Castro recibió en el hospital a presidentes y dignatarios extranjeros, a amigos y colaboradores; también allí, el 18 de febrero de 2008, redactó el histórico mensaje en el que anunció que renunciaba a ser reelecto presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. La decisión abrió el camino de la presidencia a su hermano Raúl.
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